FUNDAMENTOS (PSICOANALÍTICOS) PARA EL ARTETERAPIA

SEMINARIO 2020-2021

Miquel Izuel Currià

“Dar forma al fluir de la vida parece una exigencia moral y contribuye al orden del mundo…”
Magris, Claudio “El anillo de Clarisse” (pág. 39)

“Utilizar la cita de C. Magris hablando de exigencia moral y de orden para introducir el seminario, puede parecer fuera del campo al que apunta el objeto de este. Sin embargo, lo sitúa adecuadamente considerando tanto la meta como la forma del desarrollo que propone. Refleja a la perfección en el plano de lo social el entrecruzamiento entre el Ideal del Yo y la prosecución del desarrollo del potencial heredado en el que acontecen las formas de la sublimación y ese caso particular y fundamental de la misma que es, para nosotros, la creación”. Esta primera cita podría ser, y es, una formadel planteamiento del seminario que lleva implícita alguna de las siguientes cuestiones: ¿es posible pensar la experiencia arteterapéutica descontextualizada del campo de lo social?, ¿puede ser útil estudiar una teoría permitiendo que los conceptos que en ella se expresan se expliquen -aisladamente- por si mismos?, ¿cómo pensar la relación entre la teoría y la práctica? Siempre he sostenido que los conceptos teóricos debían poder pensarse a partir de un triple hilo conductor. Los conceptos evolutivamente generados al pensar el desarrollo procesual de la naturaleza -vincular- del hombre. La ligazón de los propios conceptos entre sí. La relación de lo anterior con las expresiones sociales y culturales de la humanización.

Normalmente he encontrado en los estudiantes y en los profesionales noveles -y no tan noveles- la necesidad de acceder a la teoría por la dificultad de pensar la propia práctica, con la consiguiente paradoja que acarrea, pues no se puede “pensar” la teoría desasistida de la interrogación que ha de proponerle aquella. Al desarrollo de esa mutua interrogación, a su cristalización, es a lo que nombro fundamentos. Sabemos que, para alcanzar un uso útil de la teoría, estamos implicados de nuestro propio deseo ya que cuando la teoría se explica -aparentemente- por sí misma, su aplicación predispone a relaciones profesionales de un elevado componente imaginario, con la consiguiente pérdida de su potencial transformador.

Podría decir a renglón seguido: “lo imaginario propone la repetición como mecanismo homeostático. Comprender como juegan en la construcción de ese imaginario los mecanismos psíquicos de la identificación, la proyección y la introyección permite dar lugar a la posibilidad de la sublimación de lo que en el psiquismo imprimen las pulsiones, y por lo tanto dar lugar a la transformación parcial de sus efectos. Ello permitirá el desarrollo del potencial heredado mediado por el encuentro simbólico con el otro como sujeto heterogéneamente deseante”. En un determinado nivel este puede ser un argumento ontológico válido per se, para pensar determinadas vicisitudes del proceso individual de la humanización, pero le falta el cuerpo y el alma del hombre concreto para generar su verdadera utilidad. 

El cuerpo y el alma no son abstractos. Son nuestros cuerpos, nuestras almas y nuestra historia. Pongamos un ejemplo. A mí me es útil “conceptuar” la arteterapia como un encuentro creador, pero para quien no tenga mi propia experiencia clínica, teórica y artística, dicha concepción puede resultarle poco útil para su propia práctica. Aún y así, tal vez pueda resultarles más amable la invitación a compartir dicha propuesta si piensan que esta conceptualización es un lugar al que he llegado -no del que he partido- para poder acomodar e incluso resolver ciertos retos que el encuentro -arteterapéutico o psicoanalítico- con el otro me proponían. Y es eso lo que les propongo, compartir y debatir, el que y el cómo de determinados fundamentos conceptuales a partir de una gestación propia que podemos realizar conjuntamente.

Todo encuentro implica cierta tensión creadora, una mezcla de desacomodo de algo de lo propio merced a una integración -parcial- de lo ajeno. Estamos concernidos del trabajo con nuestro propio deseo para hacerlo posible, de lo que se deduce el necesario compromiso ético en la elaboración de los fundamentos de nuestra disciplina. 

Pensemos en ello ¿cómo es posible hacer arteterapia sin pensar que todo encuentro con el otro, aún más, todo encuentro creador con un otro necesita de un compromiso ético? Hablar de encuentro creador implica a la posibilidad de comprometerse simbólicamente con ese otro, en necesario desencuentro con la necesidad que pudiéramos tener del mismo. Es poner en juego el deseo bajo su forma simbólica como motor. Tentativas que se producen y cristalizan en las producciones amparadas en lo poético y por el uso e integración que se haya asumido de una determinada teoría. 

La naturaleza humana es relacional y el fundamento de esa capacidad relacional radica en la estructura, dinámica y función del deseo inconsciente y su puesta en juego en la transferencia. Por ello me gusta pensar la teoría como una “gestación” que acontece entre lo estructural y lo relacional.

Como ejemplo de la tensión necesaria entre teoría y clínica (pensando esta como un encuentro subjetivo mediado por la teoría) podemos pensar la función de la psicopatología como marco teórico referencial necesario para podernos preguntar, en determinados casos, “¿de qué se trata?”. Tal vez en esos casos, la teoría psicopatológica nos resulte imprescindible para orientarnos, pero no podemos obliterar con ello la forma concreta del sufrimiento que se esté produciendo la persona. El “¿de que se trata?” de la teoría está destinado a mantener abierta la escucha de dicho sufrimiento, no a malentenderlo produciendo la afánisis de su singularidad bajo la pantalla de la teoría. En el encuentro del quehacer arteterapéutico la teoría no nos da la medida de quién es ese otro real -con el cual nos enfrentamos a veces como doble empobrecido de nosotros mismos-, pero nos permite la confección de la brújula y sextante para no perdernos. Y nótese que digo confección y no simplemente uso.

Todo encuentro referenciado a una clínica nos habla, para su comprensión, tanto de preservar la heterogeneidad de las personas que lo construyen como de dotarlo de una estructura teórica que ayude a orientarse en la propuesta del encuentro creador, en nuestro caso arteterapéutico. Sin estructura, sin fundamentos, el sentido o bien se diluye en una construcción constantemente cambiante y sin referentes -como defensa imaginaria ante los requerimientos de un desacomodo simbólico- o no ampara a la persona en el empeño de ser sujeto de su propia obra.

La ética nos emplaza entonces, una vez reconocida la teoría en la práctica del método, a desarrollar conceptualmente los fundamentos, en una segunda vuelta en la que los propios conceptos teóricos deben poder interrogarse entre ellos y, en una doble cara de la cinta de Moebius, donde la teoría debe integrarse en la práctica y la practica en la teoría evitando las posibles suplantaciones entre la una y la otra.

¿Cómo desatraparse del efecto de fascinación de la teoría o de falsificación que esta impone a veces en la práctica del método? La respuesta que me ha surgido es siempre la misma. Yendo a los fundamentos. Construyéndolos. Haciéndolos existir. 

Los fundamentos que les invito a desarrollar en el seminario estarán sostenidos en tres pivotes: comprender como surgen los conceptos enraizados en el desarrollo de la naturaleza del hombre; cual es la necesidad de que tales conceptos existan en relación a la práctica del método arteterapéutico y como hacerlo poniéndonos a interrogar la imbricación entre la teoría y práctica.

Encuentro creador, compromiso simbólico, necesidad, demanda, deseo, ética del sujeto, sublimación, creación, repetición, represión, Ideal del Yo, imaginario, repetición, identificación, proyección, introyección, pulsión, inconsciente, son términos que usamos con harta frecuencia y que pueden resultar intrascendentes y espurios si no vienen anclados en una experiencia clínica y una estructura teórica. Estos -y otros conceptos- solo son válidos si nos permiten pensar sensiblemente de que trata la naturaleza simbólica del hombre y del encuentro creador y ético en el que estamos inmersos cuando trabajamos. 

BIBLIOGRAFIA DE CONSULTA

Barthes, Roland. El imperio de los signos. Ed. Seix Barral

Freud, Sigmund. Obras Completas. Ed Amorrortu  

Green, André. De locuras privadas. Ed Amorrortu

Green, André. Jugar con Winnicott. Ed Amorrortu

Green, André. La letra y la muerte. Ed, Promolibro

Lacan, Jacques. Seminario XI. Los cuatro conceptos fundamentales del psicoanálisis.      Ed. Paidós

Lacruz, Javier. Donald Winnicott: Vocabulario esencial

Laplanche, Jean. Vida y muerte en psicoanálisis. Ed Amorrortu.

Laplanche, Jean. Pontalis, Jean-Bertrand. Diccionario de psicoanálisis. Ed. Labor

Marina, José Antonio. La selva el lenguaje. Ed Anagrama

Meltzer, Donald. Vida onírica. Ed Tecnipublicaciones, S. A.

Soler, Colette. La aventura literaria o la psicosis inspirada. Ed NO TODO

El modo presencial del seminario se realizará en las siguientes sedes de acuerdo a las condiciones que interprete la ley de salud pública. En las actuales, las sesiones se harán presenciales con un aforo máximo de 10 personas por sesión (se deberá comunicar con antelación la asistencia). La otras deberán conectarse por medio de la plataforma Zoom por medio de en un enlace que se facilitará oportunamente. Como viene siendo habitual, las personas que residen en otros lugares se conectaran al seminario por el enlace del Zoom antes mencionado.

BARCELONA

Días, los jueves de 20:00 a 21:30octubre 8 y 22; noviembre 5 y 19 ; diciembre 3 y 17; enero 14 y 28; febrero 11 y 25; marzo 11 y 25; abril  15 y 29; mayo 13 y 27; Lugar: Balmes nº 23, 5, 3. Coste: 275 € miembros de Grefart, exalumnos y participantes de otras ediciones en los seminarios. 300 € otros.

GIRONA

Días, los viernes de 16:00 a 18:00: octubre 9; noviembre 20; diciembre 18; enero 15 y 29; febrero 26;  marzo  12 y 26; abril 16; mayo 7 y 21. Lugar: Carrer de la Rutlla, nº 112  Coste: 250 € miembros de Grefart, exalumnes y participantes de otras ediciones en los seminarios. 270 € otros. 

Para más información i/o inscripción: 

Miquel Izuel miquelizuelcurria@gmail.com telf. 669 319 952